Erizo de mar
Enero avanza, el frío aprieta, algunos días el cielo nos regala nieve por sorpresa… y justo entonces, cuando el cuerpo pide intensidad y verdad, hay sabores que nos devuelven directamente al origen. El erizo es uno de ellos.
Este inicio de 2026 es su mejor momento. Está en su punto exacto: pleno, expresivo, con una fuerza que despierta la curiosidad de quienes buscan algo más que comer, buscan sentir. Como ocurre con el caviar o las ostras, su sabor no se parece a nada más: es océano puro, con un equilibrio hipnótico entre dulzor y salinidad.
En las costas gallegas, donde el invierno se vive de frente y el mar marca el ritmo, se recolecta este pequeño tesoro bajo estrictos controles que protegen tanto al entorno como a quienes viven de él. Respetar sus tiempos es la única forma de seguir disfrutándolo hoy y mañana.
Al abrir un erizo aparece su secreto: huevas ordenadas como un sol diminuto, en tonos que van del dorado al naranja intenso. Cremosas, delicadas, profundas. Crudas, hablan sin filtros. Y en boca, el frío desaparece por un instante.
Si nunca lo has probado, enero es una invitación perfecta. Ven a refugiarte en el sabor, a descubrir este regalo del mar en pleno invierno.
¿Te atreves a empezar el año así? ❄️🌊